Las guerras ya no se declaran. Se infiltran.
En el siglo XXI, los conflictos no siempre comienzan con tropas cruzando fronteras. Empiezan con ciberataques, campañas de desinformación, presión energética o manipulación estratégica de mercados. La llamada guerra híbrida se ha convertido en la doctrina dominante de nuestro tiempo.
No es una teoría. Es una realidad estratégica.
El escenario internacional ha evolucionado hacia una confrontación permanente en múltiples dimensiones.
¿QUÉ ES LA GUERRA HÍBRIDA Y POR QUÉ DEBERÍA PREOCUPARNOS?
La guerra híbrida combina herramientas militares tradicionales con instrumentos propios de la era digital y económica:
- Ciberataques contra infraestructuras críticas
- Interferencias en procesos democráticos
- Manipulación informativa
- Coerción energética
- Presión financiera y tecnológica
Permite debilitar a un adversario sin declarar formalmente la guerra. Es eficaz precisamente porque opera en la ambigüedad.
En un mundo nuclearmente disuasorio, donde la confrontación directa entre potencias sería devastadora, la presión indirecta se convierte en el método preferente.
La guerra híbrida opera en al ambigüedad.
DEL EQUILIBRIO NUCLEAR A LA GUERRA PERMANENTE
Tras Hiroshima y Nagasaki, la disuasión nuclear impuso límites claros a la guerra convencional entre grandes potencias. La destrucción mutua asegurada actuó como freno.
Pero el conflicto no desapareció, se transformó.
Hoy vivimos en una tensión constante, donde la confrontación se desplaza al terreno digital, económico e informativo. No hay frentes visibles, pero sí presión continua.
Negar esta realidad o minimizarla sería estratégicamente irresponsable.
Hay tensión constante y presión continua en el terreno digital, económico e informativo.
CIBERESPACIO: EL NUEVO CAMPO DE BATALLA
La guerra híbrida no es abstracta. Tiene efectos concretos:
- Ataques a redes eléctricas
- Injerencias electorales
- Sabotaje informático
- Operaciones de influencia masiva
El ciberespacio se ha consolidado como dominio estratégico. La dificultad de atribuir ataques y la ausencia de normas internacionales claras favorecen su utilización como arma política.
La pregunta no es si estamos siendo objeto de estas dinámicas, la pregunta es si estamos preparados.
Se consolida ciberespacio como importante arma policita.
ACTORES Y REALISMO GEOPOLÍTICO
Diversos actores han integrado la guerra híbrida en sus estrategias nacionales:
- Rusia, combinando presión militar, ciberataques y propaganda estratégica.
- China, acumulando poder tecnológico y control informativo a largo plazo.
- Irán y Corea del Norte, utilizando capacidades cibernéticas como herramienta de compensación estratégica.
- Estados Unidos, articulando disuasión híbrida dentro de su política de seguridad global.
Reducir el análisis a una narrativa simplista impide comprender la magnitud del fenómeno. La guerra híbrida es una consecuencia lógica de un sistema internacional multipolar y competitivo.
La guerra híbrida es una consecuencia lógica de un sistema internacional multipolar y competitivo.
EL COSTE SOBRE LAS SOCIEDADES
El aspecto más delicado de la guerra híbrida es su impacto interno:
- Polarización social
- Pérdida de confianza institucional
- Vulnerabilidad tecnológica
- Dependencia energética
Cuando la cohesión interna se debilita, la capacidad de resistencia disminuye.
La seguridad ya no es solo militar. Es institucional, tecnológica y cultural.
La seguridad es institucional, tecnológica y cultural además de militar.
FORTALEZA DEMOCRÁTICA Y SEGURIDAD NACIONAL
La guerra híbrida no desaparecerá por voluntad política. Forma parte de la estructura estratégica del siglo XXI.
La respuesta no pasa por alarmismo, sino por:
- Refuerzo de infraestructuras críticas
- Protección del ciberespacio
- Resiliencia institucional
- Cultura de seguridad
La estabilidad no se preserva desde la ingenuidad, sino desde la previsión.
La guerra híbrida no desaparecerá por voluntad política sino que forma parte de la estructura estratégica del siglo XXI.
EL CONFLICTO YA ESTÁ AQUÍ
La guerra híbrida es el reflejo de una nueva era de confrontación indirecta. No siempre se percibe, pero opera de manera constante.
Ignorarla debilita. Comprenderla fortalece.
En un entorno global marcado por la competencia estratégica, la defensa del orden institucional y la soberanía tecnológica se convierte en una prioridad ineludible.
La guerra híbrida es el reflejo de una nueva era de confrontación que opera de manera constante.
Elaborado por: Nayeli Suriano. Abogado en prácticas.
Estudio Jurídico De La Vega y Asociados
Quedamos a su disposición en nuestra sede de Madrid, con la que pueden contactar por correo electrónico: info@ej-delavega.com , a través de nuestra página web , en el Teléfono.: + 34 914 355 051 o en Instagram @ej_dlva




